La ciencia desarrollada por los cazadores ha permitido que se tumbe el recurso de SEO/BirdLife de paralizar el aprovechamiento de numerosas especies durante esta temporada, lo que confirma la importancia de que el sector siga aportando datos que posteriormente son clave para la toma de decisiones

Los cazadores españoles han logrado una nueva victoria. Y es que, los datos científicos aportados por el sector cinegético, a través de los proyectos de ciencia ciudadana, han permitido que se levante la suspensión de la caza de nueve especies de aves en la Comunidad de Madrid.

El Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) acordó dicha suspensión a comienzos de octubre, atendiendo a un recurso interpuesto por SEO/BirdLife contra determinados artículos de la Orden 2511/2026, de 25 de junio, que regula las limitaciones y los periodos hábiles de caza en la Comunidad de Madrid.

La medida afectaba a nueve especies: becada, codorniz común, paloma zurita, zorzal alirrojo, zorzal real, corneja negra, paloma bravía, perdiz roja y urraca. Gracias a los datos científicos aportados por el sector cinegético, el aprovechamiento de estas especies podrá continuar durante la temporada 2026/2027, tal y como se ha demostrado con el levantamiento de la medida cautelar por parte del TSJM durante la jornada de hoy.

Las alegaciones e informes técnicos aportados durante el procedimiento, entre los que se encontraba el trabajo realizado por la Fundación Artemisan -entidad que se personó en el proceso formulando oposición al mantenimiento de la suspensión y solicitando su levantamiento- han sido fundamentales para respaldar esta decisión, que frena las intenciones de la organización ecologista de paralizar el aprovechamiento cinegético de estas especies.

Fundación Artemisan se personó para solicitar el levantamiento de la suspensión

Fundación Artemisan puso a disposición de la Sala dos informes científico-técnicos y un análisis sobre las posibles repercusiones económicas, sociales y ambientales de la paralización de la actividad cinegética.

Uno de los principales elementos ha sido la aportación del informe Estado de conservación de nueve especies de aves cinegéticas en la Comunidad de Madrid, elaborado en octubre de 2026, junto con una valoración científico-técnica de los argumentos empleados para solicitar la suspensión cautelar.

“Esta documentación aportó información regional actualizada sobre las especies afectadas y cuestionó que existiera una justificación científica suficiente para concluir que el aprovechamiento cinegético durante la temporada 2026-2027 pudiera comprometer la conservación o la viabilidad de sus poblaciones”, han explicado en un comunicado de prensa.

A esto se ha sumado también un informe sobre el impacto económico, social y ambiental potencial de la suspensión de la caza, poniendo de manifiesto que sus consecuencias podrían extenderse mucho más allá de la actividad de los cazadores.

La Fundación ha considerado que la resolución del TSJ de Madrid “pone de manifiesto la importancia de incorporar información científica y técnica contrastada al debate sobre la gestión de las especies cinegéticas y de valorar adecuadamente las consecuencias de las medidas cautelares sobre el conjunto del territorio rural”.

La ciencia, clave para obtener datos rigurosos

La decisión adoptada por el Tribunal Superior de Justicia de Madrid hace patente la necesidad de que los cazadores sigan participando en proyectos de ciencia ciudadana. La participación del sector está permitiendo obtener datos rigurosos y claves sobre numerosas especies a través de iniciativas como el Observatorio Cinegético o proyectos como Coturnix, Zorzales, RUFA o PIRTE. Estas iniciativas no solo están aportando conocimiento sobre las poblaciones, sino que también se están tomando como ejemplo, tanto a nivel nacional como europeo, para la toma de decisión que afectan de forma directa al sector cinegético.

El Tribunal acuerda levantar la suspensión cautelar

En su auto, el TSJ de Madrid concluye que no queda suficientemente acreditado el perjuicio irreversible para la conservación y viabilidad de las poblaciones de las nueve especies que justificaría mantener la medida cautelar. La resolución también recuerda la necesidad de ponderar los intereses generales y los de terceros, entre ellos los intereses económicos del sector cinegético, la actividad agraria y las cuestiones relacionadas con la seguridad aérea y sanitaria. Por todo ello, la Sala acuerda levantar la medida cautelar adoptada el 6 de octubre, sin imposición de costas, aunque el proceso jurídico continúa. Por ello, Fundación Artemisan ya ha anunciado que seguirá personada.



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