- 09/07/2010
- Categorías: Artículos, Cosas de Caza
Supongo que todo el colectivo está ya al tanto: estamos obligados a vacunar a nuestros perros contra la rabia todos los años. Sin perjuicio de valorar su procedencia o no en atención a razones de índole veterinaria y sanitaria -juicio o valoración en el que no debo entrar en este foro- sí que es …
Supongo que todo el colectivo está ya al tanto: estamos obligados a vacunar a nuestros perros contra la rabia todos los años. Sin perjuicio de valorar su procedencia o no en atención a razones de índole veterinaria y sanitaria -juicio o valoración en el que no debo entrar en este foro- sí que es muy criticable que la Consejería de Agricultura y Pesca de la Junta de Andalucía haya fijado esta obligación sin dar audiencia al sector social más afectado por la norma: a los cazadores. Sorprende negativamente este injustificable “olvido” y la forma en que se ha producido, razón que hace sospechar que quizás haya sido un olvido “consciente”.
La Asamblea General de la Federación Andaluza de Caza decidió recurrir esta norma y así lo ha hecho interponiendo, a finales del pasado mes de junio, un recurso ante el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía; recurso interpuesto de manera conjunta con la Real Federación Española de Caza.
Serán nuestros Tribunales de Justicia los que valoren la adecuación a la legalidad vigente de dicha norma. Aunque desde el punto de vista social, el veredicto es claro: la Consejería de Agricultura y Pesca es culpable de menospreciar al colectivo social más afectado por la norma, los cazadores andaluces. Esta Consejería ha olvidado que, entre otras cosas, está al servicio del ciudadano.
