Satisfacción incompleta en la FAC ante la nueva Orden de Control de Subproductos Animales

Pese a que la satisfacción no es completa, la Comisión de Caza Mayor de la Federación Andaluza de Caza, reunida el pasado 29 de mayo, ha valorado positivamente la nueva Orden de 2 de mayo de 2012, conjunta de las consejerías de Agricultura y Pesca y Medio Ambiente, por la que se desarrollan las normas de control de subproductos animales no destinados a consumo humano en la práctica cinegética de caza mayor en Andalucía al recoger bastantes de las propuestas realizadas por el organismo federativo al borrador previo a esta orden y cuyas disposiciones resultaban muy perjudiciales para el sector cinegético andaluz.

Cabe recordar que en julio de 2010 saltaron todas las alarmas al conocerse un borrador previo a la redacción de esta orden, que en ningún momento había contado con la participación ni la opinión de la FAC, en el que se contemplaban normas sanitarias para evitar la transmisión de enfermedades cuya aplicación estaba completamente sobredimensionada considerándose la práctica totalidad de los animales cazados como subproductos con nivel máximo de peligro, lo que suponía en la práctica la destrucción de pieles, trofeos ó cuerpos enteros de cerdos asilvestrados entre otros. Dichas medidas y la razón por la que aparece esta Orden es como resultado de la aplicación de unas normas europeas destinadas a garantizar la sanidad animal.

 Además, se incluían numerosísimos requisitos técnicos y legales, como el transporte y eliminación en un plazo máximo de 48 horas de los subproductos ó el transporte de los trofeos de caza por parte de empresas taxidermistas especializadas, que dificultaban y encarecían la actividad cinegética acabando en la práctica con la caza social y, en especial, con las modalidades de rececho y aguardo.

Ante esta situación, la Federación Andaluza de Caza inició un proceso de colaboración con ambas consejerías para la redacción de una Orden de Subproductos animales que respetara los objetivos fijados por la administración y fuese, en la práctica, asumible por el sector. Fruto de este trabajo, el pasado 21 de mayo se publicaba en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía la citada orden de 2 de mayo, que entrará en vigor el próximo 1 de junio.

La Orden se estructura en 13 artículos y seis anexos de los que a continuación ofrecemos un breve resumen, basado en el análisis de la Comisión de Caza Mayor, en el que se especifican los artículos que incluyen novedades así como los comentarios y modificaciones propuestas para alcanzar el nivel máximo de satisfacción por parte del organismo federado.

Articulo 1.- Objeto

La aplicación de la Orden se tiene por objeto los subproductos no destinados al consumo animales y procedentes de los animales abatidos durante la actividad cinegética de caza mayor. Así, el control sanitario de las piezas cobradas y destinadas a consumo humano se seguirán regulando por su normativa específica.

Artículo 3.- Definiciones

La FAC ha contribuido a que se incluya la definición de Trofeo de Caza Mayor y dentro de esta definición se recoge la piel necesaria para la naturalización de los animales cazados hasta el pecho y las hembras de Cabra Montés y Arruí.

Artículo 4.- Requisitos específicos para la autorización de actividades cinegéticas

El principal logro del organismo federativo en este artículo ha sido que se distinga entre las diferentes modalidades de Caza Mayor, ya que las modalidades sociales (monterías, batidas y ganchos) no generan la misma cantidad de subproductos que las modalidades individuales (recechos y aguardos).

En este artículo se regula además lo que debe disponer el titular del aprovechamiento cinegético para la celebración de una jornada de caza:

  • Medios para transporte de los animales y los subproductos generados a la junta de carnes.
  • Zona de fácil limpieza y desinfección para analizar los animales cuyos requisitos dependerán de si los animales son destinados o no a su comercialización.
  • Contenedores para el almacenamiento de las vísceras y despojos que deberán ser estancos y con un cierre que impida el acceso de animales, pero no herméticos como contemplaba el borrador.
  • Acreditación de la retirada de subproductos con una empresa gestora. En este punto se ha conseguido que se permita el traslado a un muladar particular o de la Red Andaluza de Muladares con las autorizaciones necesarios.

Además, los titulares de los aprovechamientos deberán comunicar en el plazo de 15 días las rehalas participantes, no con antelación como recogía el borrador.

Artículo 5.- Control sanitario de las piezas abatidas en las actividades cinegéticas de caza mayor de monterías, batidas gancho y en mano

Una de las principales modificaciones que la FAC considera imprescindibles a esta Orden se encuentra en este punto: desde el colectivo cinegético se considera fundamental que la modalidad de caza en mano cuente con el mismo tratamiento  que el rececho y el aguardo.

Además, se incluye que junto con el traslado de las piezas al punto designado donde serán inspeccionadas por el veterinario (como ocurría hasta ahora) la Administración tendrá potestad para designar un segundo veterinario.

Artículo 6.- Transporte y eliminación de material de riesgo de categoría 1

Si se determina que unos subproductos son de categoría 1 deberán ser trasladados a una planta para su destrucción a la mayor brevedad posible por una empresa acreditada. Así, los titulares de los cotos (en este caso los presidentes de las sociedades) deberán conservar durante dos años la copia de documento acreditativo de dicho traslado.

Artículo 7.- Transporte y eliminación de material de riesgo de categoría 2

Es uno de los artículos que introduce importantes novedades al borrador: el veterinario podrá indicar si los subproductos son aptos para la alimentación de aves necrófagas, en cuyo caso se podrán trasladar a un muladar particular, a uno  de la Junta ó, si estamos en una comarca no incluída en el Anexo IV y hemos abatido hasta 5 animales, al enterramiento de los subproductos.

El enterramiento de los subproductos también podrá realizarse en el caso de recechos y aguardos siempre que el número de animales abatidos sea de cinco o menos. En caso de que el acceso a la zona sea prácticamente imposible, y si son dos piezas o menos, se permite dejar los subproductos en una zona elevada y despejada para la alimentación de las aves necrófagas.

En este artículo también se recoge que los trofeos (como subproductos no destinados a consumo) pueden ser llevados al taxidermista por el propio cazador:

  • En caso de montería, batida, gancho o caza en mano, modalidad ésta que la FAC considera que debería recibir el mismo trato que el rececho y aguardo, será el veterinario que firme el documento que acredite el transporte.
  • En caso de rececho o aguardo, lo firmará el titular del coto o responsable de la actividad cinegética o el guarda del coto, figura ésta que ha querido reforzar la FAC.

También se recoge que para el transporte de los subproductos a un muladar particular, así como para el transporte de trofeos al taxidermista, no es necesario que el vehículo esté inscrito en el registro de transportistas, vehículos y contenedores de subproductos.

Artículo 8.- Muladares particulares

La nueva Orden permite la instalación de muladares particulares para la alimentación de las aves necrófagas. Éstos deberán cumplir una serie de requisitos administrativos y técnicos que se recogen en el Anexo III de la Orden, que puede descargarse al final de esta misma noticia.

Sobre los condicionantes técnicos, la FAC apuesta porque se defina la superficie mínima en cotos no cercados ya que se considera injusto que se hable de agrupación de cotos y de cotos cercados, discriminando así a los cotos no cercados.

Artículo 10.- Veterinario autorizado en actividades cinegéticas de caza mayor de monterías, batidas, ganchos y en mano

En este artículo la FAC considera una injerencia en el ámbito privado del titular cinegético que sea la Administración quien designe al veterinario de cada evento cinegético de los pertenecientes a una lista oficial que realizará el Colegio Oficial de Veterinarios. Desde el colectivo federado se defiende que sea el titular cinegético quien elija del directorio a quien considere conveniente.

Además, se vuelve a reiterar que se considere la caza en mano en los mismos términos que el rececho o aguardo.

Artículo 11.- Medidas complementarias para la reducción de la transmisión y prevalencia de enfermedades animales

Este artículo es muy novedoso ya que aplica manejos vigentes en explotaciones ganaderas a los aprovechamientos donde conviven especies domésticas y silvestres, para mantener un nivel sanitario adecuado y reducir el porcentaje de animales con determinadas enfermedades. Dichas medidas pueden consultarse en la propia Orden.

Artículo 12.- Zona de protección para la alimentación de especies necrófagas de interés comunitario

La Orden de 2 de mayo de 2010 determina valores para las zonas de protección de alimentación de estas aves. Dichos parámetros pueden consultarse en la propia orden siendo de gran interés a la hora de ubicar las zonas de alimentación.

El análisis de los artículos dispuestos por la Orden concluye que los cotos deportivos y la caza social se encuentran mucho más protegidos legalmente y más apoyados por una normativa que no resulta tan perjudicial como permitía atisbar su borrador inicial. En este sentido, desde la Comisión de Caza Mayor de la FAC se asegura que “la colaboración entre diferentes colectivos afectados y la Administración ha creado una Orden consensuada que, si bien no satisface al colectivo cinegético al cien por cien, sí es aceptada”.

Así, la solicitud de mejoras y modificaciones a la Orden para que ésta refuerce el respaldo a la caza mayor, sobre todo social, ha llevado a los principales colectivos cinegéticos: Federación Andaluza de Caza y Aproca, a solicitar una reunión con el Consejero de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente para trasladar la necesidad de que el texto de la Orden recoja las modificaciones propuestas por los colectivos cinegéticos.

Se garantiza así la supervivencia de la caza mayor social en Andalucía; si bien la Federación Andaluza de Caza seguirá trabajando por introducir las modificaciones que considera completamente asumibles y que permitirían desarrollar la actividad cinegética con menos trabas.



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