- 16/02/2016
- Categorías: Noticias, Sala de Prensa
Sus picaduras son peligrosas para niños pequeños y mortales para los perros. Las altas temperaturas registradas en las últimas semanas en toda Andalucía han provocado que en muchas zonas la oruga procesionaria del pino haga acto de presencia en parques y jardines. En Benalmádena (Málaga) son los cazadores quienes están combatiendo desinteresadamente esta plaga.
Concretamente, es la Sociedad de Cazadores de Benalmádena quien, tras reunirse con el Ayuntamiento de la localidad costasoleña, llevará a cabo desinteresadamente una acción para erradicar estas orugas disparando perdigones de mostaza a los nidos que este insecto constuye en los pinos.
“Esta colaboración permitirá rebajar el peligro que supone la procesionaria para personas y mascotas” apunta Antonio González Balbuena, presidente de la Sociedad de Caza de Benalmádena, quien señala que “los cazadores siempre estamos dispuestos a colaborar desinteresadamente en todo aquello en lo que se nos necesite”.
Se demuestra, una vez más, que lejos de los prejuicios y tópicos que la rodean, la caza social es una herramienta de desarrollo y sostenibilidad que reporta beneficios para toda la sociedad, en este caso evitando posibles daños a niños así como muertes de mascotas por picaduras en parques y jardines.