- 09/08/2010
- Categorías: Artículos, Cosas de Caza
A pesar de que estamos en pleno período estival y vacacional, la actividad federativa diaria no para y tampoco deja de depararnos negativas sorpresas. Y, de nuevo, es la Consejería de Agricultura y Pesca, conjuntamente con la de Medio Ambiente, la encargada de meternos el miedo en el cuerpo. …
A pesar de que estamos en pleno período estival y vacacional, la actividad federativa diaria no para y tampoco deja de depararnos negativas sorpresas. Y, de nuevo, es la Consejería de Agricultura y Pesca, conjuntamente con la de Medio Ambiente, la encargada de meternos el miedo en el cuerpo. Ahora con un proyecto de Orden que regula el tratamiento y manipulación de las carnes, trofeos, vísceras y resto de despojos de las piezas de caza mayor.
Una breve lectura del borrador inicial provoca en el lector-cazador una severa inquietud por los requisitos y condiciones técnicas que regularán la manipulación y tratamiento de estos productos de origen animal. Sinceramente y sin alarmismos innecesarios, la caza mayor social, tal y como la entendemos hoy día, sufriría un enorme cambio que la inmensa mayoría del colectivo cinegético andaluz –el más modesto, o sea, el nuestro- no podría soportar ni social ni económicamente.
A día de hoy, ya hemos mostrado nuestro rechazo al citado borrador de Orden y estamos a la espera de mantener una reunión con la Administración para tratar de encontrar una salida consensuada a este “grave entuerto”; nada fácil por otro lado, pues como viene siendo habitual el citado borrador obedece al cumplimiento de normativa de la Unión Europea.
¡ Bendita Europa !
