El objetivo con la organización de estas pruebas es valorar sus cualidades de caza, adiestramiento y compenetración con el conductor

La Asamblea General de la Federación Andaluza de Caza acordó por unanimidad el pasado sábado, en convocatoria extraordinaria, incluir las pruebas de trabajo de Perros de Rastro como una nueva modalidad dentro de su Calendario Oficial de Competiciones.

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El objetivo con la organización de las Pruebas de Trabajo para los Perros de Rastro de Sangre es valorar las cualidades de caza de estos perros y otorgar los correspondientes reconocimientos de su adiestramiento y compenetración entre conductor y perro y, además, evaluar su capacidad para la recuperación de piezas de caza heridas.

Las Reglas Técnicas de esta nueva modalidad recogen dos tipos de categorías: perros jóvenes o iniciados (hasta 18 meses) y perros adultos o experimentados (mayor de 18 meses), que a su vez se clasifican en base a tu talla de altura en perros pequeños y perros grandes.

Las características de los rastros están fijados en la Reglas Tecnicas, y todos los participantes tendrán que enfrentarse a las mismas condiciones del rastro, en base a su categoría; mientras que las puntuaciones obtenidas vendrán definidas por dos parámetros totalmente objetivos, como son longitud recorrida por el perro (marcada por un gps que llevara en el collar) y el tiempo empleado en realizarlo (marcado por el gps y cronometro del juez).

Con la incorporación de esta nueva modalidad, la Federación de Caza de Andalucía quiere fomentar y poner en valor el rastreo de piezas heridas mediante el auxilio del perro de rastro de sangre fomentando un valor fundamental en la ética de cualquier cazador, como es no dejar piezas de caza heridas y recuperar las abatidas para su aprovechamiento.

"Se trata de una modalidad que seguro tendrá una gran participación a nivel de competición y donde además a nivel cinegético, se fomentara el adiestramiento, conocimiento, y empleo del perro de rastro de sangre en recuperar piezas heridas y donde participantes y publico, disfrutaran observando las cualidades de búsqueda de los perros de sangre" explica Daniel González, delegado andaluz de Competiciones de la FAC.

Rastreo de piezas con perros

El rastreo es una actividad ancestral, de recuperación de piezas heridas, que ya viene reflejadas en las pinturas rupestres del paleolítico y en base a las cuales el teórico sudafricano Louis Liebenberg, que estudio el uso de este arte por parte de los cazadores-recolectores modernos del Kalahari, lanzo una teoría en sus libro «El arte del rastreo», manifestando que es el origen de la ciencia.

La innegable expansión de las especies de caza mayor en nuestros acotados, ha motivado la proliferación de jornadas cinegéticas de monterías, batidas, recechos, aguardos entre los cazadores actuales. A su vez, la evolución de las armas de fuego y los dispositivos ópticos de puntería, hacen que el radio de alcance cada día sean más grandes, posibilitando realizar disparos a mayor distancia.

La ética de todo cazador, es evitar dejar animales heridos en el campo y emplear todos los medios para recuperar los mismos, en todas las jornadas cinegéticas de caza mayor. De ahí la importancia que ha cobrado en multitud de contextos y modalidades cinegéticas el empleo de perros de rastro de sangre.