Directiva, guardas, socios y propietarios trabajan semanalmente para reponer los 300 bebederos y comederos con los que la fauna combate la sequía y la falta de hábitat

Los 270 socios de la Sociedad de Cazadores "San Isidro" de Villanueva de Algaidas (Málaga) trabajan, desde que comenzó el verano, en reponer con sus propios recursos y trabajo los más de 300 comederos y bebederos artificiales instalados en sus acotados en los que se alimentan todo tipo de especies, tanto cinegéticas como no cinegéticas. Así cuidan la fauna los cazadores algaideños ante la falta de alimento y agua derivada de la sequía o de la falta de hábitat vinculados a sistemas agrarios.

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"En nuestra sociedad aportamos todos: directiva, guardas, socios y hasta los propietarios de la tierra. Se trata de mantener alimento y agua en el campo en los meses más difíciles para los animales. También ponemos, en la medida de nuestras posibilidades, un remedio a la dificultad que tienen muchas especies, sean o no de caza, para encontrar recursos en su hábitat debido a los sistemas agrarios modernos" explica Diego Rama, presidente de la Sociedad de Caza "San Isidro", quien añade que "lo hacemos nosotros solos. Al monte no acude ningún otro colectivo a aportar trabajo o recursos".

Esta labor, fundamental para conservar la biodiversidad, es habitual entre las sociedades de cazadores andaluces y del resto de España. No en vano, los cazadores invierten al año más de 230 millones de euros en labores de conservación, como instalación de bebederos y comederos o mejora de hábitats, según indica el informe ‘Evaluación del Impacto Económico y Social de la Caza en España’, elaborado por la consultora Deloitte. A esta cifra hay que sumar los 54 millones anuales que se destinan  al mantenimiento y construcción de vías y caminos rurales, pantanos, podas, mejora del monte, cortafuegos y cortaderos, entre otras acciones.