Tras el reivindicativo año 2014, hemos aprendido en la FAC muchas lecciones. Una de ellas, quizás la más importante desde el punto de vista de la práctica de la caza, es que la ciencia debe incorporarse de manera persistente e intensa al trabajo diario en defensa de nuestros derechos y aficiones.

Img Conejo (fotografía Elena Muñoz)

De nada sirven, por sí solas, que enarbolemos la bandera de nuestra fuerza social y de la tradición en la práctica cinegética si nuestros argumentos no vienen refrendados por estudios e informes que los avalen. En los tiempos actuales, ya no bastan los argumentos de siempre, los cazadores tenemos que reciclarnos y avanzar en nuestros conocimientos y, en consecuencia, actualizar nuestras posturas en relación a la caza. La naturaleza está viva, cambia, evoluciona y, con ello, nuestros usos y aprovechamientos deben orientarse hacia esos cambios. La caza es un recurso natural que aprovechamos y que está sometido a los avatares, no sólo de su propio aprovechamiento, sino también de otros usos de nuestro medio natural que le afectan positiva y negativamente. Si queremos conservar nuestra afición, si queremos hacerla sostenible, tenemos que concienciarnos de que debemos evolucionar conforme a la realidad de nuestro medio natural.
 
En breve, se va a conocer la Orden General de Vedas que, casi con total seguridad, incorpora cambios sustanciales en el período hábil de conejo, cambios que obedecen a la necesidad de no perjudicar negativamente el ciclo biológico de reproducción de la especie y fomentar su recuperación en zonas donde el conejo es escaso, cambios que la Federación llevaba tiempo solicitando y que ahora pueden ver la luz. 
 
Por el contrario, otras propuestas federativas no podrán ver la luz ante la falta de aval científico. Por ello mismo, hemos consensuado con la Administración la puesta en marcha de una serie de estudios que avalen científicamente nuestras demandas y, así mismo, contrarresten la postura contraria de ecologistas, al objeto de evitar casos tan desagradables como el que se ha vivido en Castilla La Mancha con la perdiz con reclamo y la media veda.
 
Llegan tiempos de mucho trabajo, esfuerzo y rigor. La ciencia tiene que ser el faro que nos alumbre en este nuevo camino. En la FAC ya nos hemos puesto las pilas y, en breve, iréis conociendo las nuevas líneas de trabajo técnico y científico que vamos a desarrollar en defensa de nuestros derechos y aficiones.