Ayer finalizo en Andalucía la temporada de caza del conejo -excepto las prorrogas o medidas autorizadas por daños- y para los gestores y responsables de los cotos es el momento de analizar cómo se ha desarrollado, pues ello nos servirá para determinar si la presión ejercida sobre la población ha sido la correcta en función de la población existente antes del comienzo y la madre que ha quedado. Pudiendo tomar medidas correctoras o reforzar con traslocaciones la recuperación en las zonas que pudieran haber quedado más débiles.

Img Una reflexión necesaria

Por otro lado los cazadores analizamos los resultados desde un punto de vista personal y más egoísta, cuantificando los resultados y haciendo comparativas entre nosotros. Cosa legítima y que ha formado, desde siempre, parte de la caza; aunque ahora con eso de la "imagen" no esté tan bien visto.

El siguiente análisis que hacemos se refiere a nuestros perros y a su comportamiento, a si han cumplido las expectativas que teníamos puestas o cual ha sido la evolución de los jóvenes. Nos apresuramos a planear la futura temporada planificando montas para criar nuevos cachorros o empezamos a dedicar tiempo a los existentes, planteando incorporaciones o salidas.

Y en esas, nos desentendemos del acotado esperando que sean otros los que procuren recuperarlo para el año que viene -si es posible con mejores densidades- sin entender que el trabajo duro comienza ahora y que la responsabilidad es de todos. Pero no queda ahí la cosa. Nos olvidamos, hasta la próxima, de la CAZA y sus problemas, de sus detractores y de sus enemigos. Será en julio cuando critiquemos la Orden de Vedas, los periodos, los cupos, etc.; será entonces cuando hablemos de las enfermedades, de la Administración, las Federaciones o las Directivas. Porque pensamos que nuestros enemigos duermen y que el año que viene seguiremos cazando sin problema y que les corresponde a otros hacer el trabajo para que así sea... ¡Y es aquí donde perdemos la guerra!

Para los cazadores andaluces, con la información que nos ha facilitado la Federación Andaluza de Caza a través de su campaña "Una apuesta por la caza" dentro del lema #LaCazaTambiénVota, sobre las propuestas en materia de caza de los partidos políticos que concurren a las próximas elecciones autonómicas, ha llegado un momento crucial. La política, esa mezcla de “serrín y estiércol” con la que la definía un ministro, ha llevado a la caza y a los cazadores al límite de lo permisible. Los insultos, vejaciones, infamias, acoso, amenazas… o la pretensión de robarnos nuestros derechos y destruir nuestra forma de vida, son el BASTA YA que la caza debe gritar el próximo día 2 de diciembre. Si no lo hacemos, no tendrán sentido nuestros análisis y nuestros esfuerzos… ¡Nos ROBARAN lo que somos!

2D #LaCazaTambiénVota.